Dietas Deportivas

Es muy típico darnos a nosotros mismos permiso para comer cosas que normalmente decidimos no comer a cambio de hacer deporte. Es decir, como fui al gimnasio voy  a cenar pizza o hoy me compro un croissant pero no pasa nada porque después lo compenso haciendo deporte. Este tipo de reflexiones son poco aconsejables por varias razones:

 

Las calorías que se queman en el gimnasio son más bajas de lo que uno se imagina o lo que calcula la máquina de cardio a través de fórmulas. Además, las calorías que ingerimos cuando hacemos excesos normalmente son mucho más elevadas de lo que nos imaginamos. Pongo unos ejemplos:

  • Correr 30 minutos en la cinta pueden corresponder a unas 500 kcal.
  •  Hacer 45 minutos de pesas unas 300 Kcal.

Comida 1 pizza entera entre 1.000-1.500 kcal en función de cómo sea la pizza.